Mejor Ambiente y Salud

El profundo interés de las tres últimas décadas en torno de la noción de sustentabilidad es reflejo de la creciente consciencia social que reconoce que, cada vez más, las actividades humanas causan impactos ambientales de relevancia significativa. A pesar de todas las soluciones tecnológicas apuntadas para reducir el impacto negativo de los transportes en la calidad del ambiente urbano, como por ejemplo, coches eléctricos o eficientes, por lo general no parecen reducir los problemas de forma suficiente para hacer de su uso una práctica que garantice la sustentabilidad del planeta y de las ciudades. ¡Es necesario alterar las condiciones de accesibilidad dentro de las ciudades y de las regiones, así como un cambios de comportamientos!

De hecho, hacer frente a las consecuencias que la movilidad motorizada urbana genera en términos de contaminación atmosférica, sonora y de las aguas, y su contribución para las alteraciones climáticas, necesita un conocimiento pormenorizado de la geografía del territorio y de la geografía de los desplazamientos, tanto de los usuarios como de los recursos, que permita apurar los costes y beneficios de cada accesibilidad y en la opción de ese desplazamiento.

Es en este sentido que se pretende hacer la promoción del uso de la bicicleta y otros modos suaves en áreas urbanas y reducir así el tráfico y congestionamiento automóvil, sugiriendo la prioridad a los modos activos y su articulación de transporte colectivo. Esta prioridad aumenta las condiciones para que la salud humana se beneficie de esta mudanza paradigmática. La promoción del uso de la bicicleta en substitución del automóvil es una forma de combatir la inactividad física, uno de los factores de riesgo que contribuyen para la parición de enfermedades cardiovasculares y problemas como la obesidad.

Es sabido que las personas que dejan de ser sedentarias y pasan a formar parte del grupo considerado moderadamente activo, son quienes presentan los mayores beneficios para su salud. En los Planes de Transporte de varios, esas ganancias son ya recomendados obligatoriamente, incluidos y contabilizados (por ejemplo Escocia, Austria, República Checa). Existen en algunas ciudades diferentes tipos de sistemas de bicicletas compartidas, cada vez más utilizados por la población. También los proyectos de movilidad escolar sustentable, que promueven actividad física y traen provecho para la salud de los niños y jóvenes, son una plusvalía para la sociedad.

El año pasado, la Organización Mundial de las Salud destacó un proyecto portugués de desplazamiento activa para la escuela (CicloExpresso do Oriente) como forma de promover la actividad física de los chicos (WHO, 2018).

Estas son apenas algunas propuestas. El convite que hacemos es para presentar proyectos y estudios que demuestren los dividendos del uso de la bicicleta para el ambiente y la salud humana. La creatividad para ejecutar nuevas prácticas de protección de los recursos naturales y nuevas sinergias para integrar el mayor número posible de agentes pueden ser las herramientas clave para alcanzar los 17 Objetivos de Desarrollo Sustentable, incluidos en la Agenda 2030. El debate que se pretende alentar durante este Congreso apunta en esta dirección. Portugal y España asumieron compromisos en el Acuerdo de París (2015) para promover una reducción muy significativa de las emisiones de gases de efecto invernadero – GEE. La meta es alcanzar la neutralidad carbónica hasta 2050.

Entre los tópicos de interés destacamos:

  1. Transición para la neutralidad carbónica
  2. Políticas de protección ambiental y transportes
  3. Fiscalización de reglas de protección ambiental
  4. Transportes y calidad del aire
  5. Ecología urbana
  6. Contaminación sonora, atmosférica y gestión de residuos
  7. Psicología ambiental y movilidad
  8. Cualidades afectivas y simbólicas de la movilidad activa
  9. Nuevas actitudes y prácticas: movilidad compartida
  10.  Recuperación y rehabilitación de infraestructuras
  11. Justicia ambiental
  12. La bicicleta y la salud pública
  13. Beneficios de la utilización de modos suaves de desplazamiento en la salud.

 

WHO – World Health Organization. (2018). Promoting Physical activity in the education sector, p.20 Rojas-Rueda, David. (2011). The health risks and benefits of cycling in urban environments compared with car use: health impact assessment study. Disponível em: https://www.bmj.com/content/bmj/343/bmj.d4521.full.pdf

Vea las Conclusiones Finales del XVI Congreso Ibérico "La Bicicleta y la Ciudad": Más allá de la movilidad

Fechas Importantes:

Sumisión de presentaciones - Call for Papers:
31 de marzo

Notificación de aceptación de propuestas:
15 de abril

Congreso:
2, 3 y 4 de mayo